Notas que las páginas tardan y los vídeos se cortan, aunque pagas por una conexión rápida. Cuando la fibra va lenta casi nunca es un solo motivo: puede fallar el router, el WiFi, un dispositivo o la propia línea. La buena noticia es que la mayoría de casos se resuelven en casa en pocos minutos. En esta guía verás cómo medir tu velocidad real, localizar dónde está el problema y aplicar las soluciones paso a paso, sin tecnicismos.
Antes de tocar nada, mide. Conecta un ordenador al router con cable de red y cierra el resto de programas y dispositivos. Entra en un test de velocidad y anota la bajada, la subida y el ping.
Compara ese dato con la velocidad de tu tarifa. Si por cable llegas a lo contratado, tu línea está bien y el problema es el WiFi. Si ni por cable te acercas, el fallo viene de más atrás.
El test te dice dónde mirar. Haz la misma prueba por cable y por WiFi y compara:
Esta prueba de dos minutos te ahorra buscar la causa donde no está.
Cuando la fibra va lenta, el motivo suele estar en tu casa, no en la calle. Estas son las causas más habituales.
Dentro de un armario, en el suelo o pegado a la pared, la señal pierde fuerza. Cuanto más lejos y más muros de por medio, peor llega el WiFi.
Móviles, tele, consola y electrodomésticos conectados a la vez reparten el ancho de banda. En hogares con muchos equipos, la velocidad por dispositivo baja.
La banda de 2,4 GHz llega lejos pero es lenta; la de 5 GHz es rápida pero de menor alcance. Estar conectado a la que no toca frena tu conexión.
Un router de hace años no aprovecha toda la velocidad de la fibra. Si el tuyo tiene tiempo, puede ser el cuello de botella.
Prueba estas soluciones en orden. La mayoría de problemas se arreglan en los primeros pasos.
Apágalo, espera 30 segundos y enciéndelo. Resuelve gran parte de las caídas de velocidad puntuales.
Colócalo en alto, en una zona central de la casa y despejado. Ganarás cobertura sin gastar nada.
Conéctate a la red 5 GHz si estás cerca del router; usa la de 2,4 GHz para habitaciones alejadas.
Si hay zonas sin señal, un repetidor o un sistema WiFi en malla lleva la conexión a toda la vivienda.
Si has probado todo y sigues igual, es momento de revisar la línea. En ZNETT te atiende una persona de verdad, sin robots ni menús eternos, y comprobamos tu conexión al momento. Ten a mano tu velocidad contratada y el resultado del test para agilizarlo. Escríbenos a info@znett.es o llama al 968 400 345.
En horas punta muchos vecinos se conectan a la vez y la red se satura. Suele mejorar solo al pasar el pico de uso.
Sí. Un router antiguo o mal colocado limita la velocidad aunque tu fibra sea rápida. Reubicarlo o cambiarlo suele notarse enseguida.
El cable siempre da más estabilidad y velocidad. Para gaming o teletrabajo, conéctate por cable siempre que puedas.
Depende de tu velocidad, pero muchos equipos a la vez reparten el ancho de banda. Si tu fibra va lenta con toda la casa conectada, quizá necesites más velocidad.
No todo, pero resuelve muchos fallos puntuales. Es el primer paso antes de buscar causas más complejas.
Cuando por cable no llegas a tu velocidad contratada y ya has reiniciado el router. Ahí el problema suele estar en la línea.